lunes, noviembre 07, 2011

Un hombre de verdad...


¿Y tu príncipe azul? me preguntó, y yo le contesté que prefería un hombre de verdad... 

Me recuerdo deseando tener un amor de esos que (en pocas palabras) me dejara sin respiro. Luego de intentos fallidos, llegué a la conclusión de que al amor hay que aceptarlo como es, y que se puede sobrellevar una fe llena de dudas. Que termina, pero que llegará otro y borrará lo que dejó el anterior. Que con el tiempo uno se acostumbra a romperse el corazón porque las "almas gemelas" (expresión que me parece muy cursi, por cierto), los príncipes azules no existen y que el amor también puede ser mediocre (aunque nunca terminé de tragarme eso de que el amor es mediocre, es amor o no es amor, lo que pasa es que a veces uno se conforma por no querer estar solo) y que si era para amores mediocres, mejor yo ya no quería nada. Es por eso que cuando conocí a Nino, todo era demasiado, (como pedir un helado de un sol, y recibir en cambio uno servido en una gran tulipa, con abundante crema, chocolate, praliné de almendras, la bellisima cereza roja... y todavía servilletas y un paisaje paradisíaco...  no estoy exagerando, así me he sentido al inicio) de lejos ponía todo a mi disposición (no te preocupes querida, pisa mi saco, no el charco xD) lindo pero abrumador. 

Rosas rojas en mi puerta (¬ .¬). Regalos. Atenciones, todas. Hombre inteligente, culto, educado, caballeroso... Y, o yo soy predecible o él es vidente, porque adivina lo que pienso casi siempre y se adelanta a mis necesidades, se roba mis palabras, me robo las suyas. ¡Joder! Algún defecto debe tener, pensaba yo (jajajaja), y menos mal que los tiene, tantos como yo, pero su corazón es grande y eso es más grande que todas las otras cualidades y los defectos. 

Los defectos son relativos, lo que para mí no son defectos, para muchos sí. Y me dijeron tanto que él podía ser mi padre, que eso es un gran desventaja porque yo soy joven. Y me hablaron de Edipo  (jaja) de complejos, de desventajas, de estética, que yo tenía que pensarlo muy bien. Pero para mí el amor no sabe de edades, colores, estratos sociales, condiciones sexuales y distancias. Basta que sea amor verdadero, el resto es nada. 

De todos modos, hubo una cosa que sí me plantee... seep, la diferencia de edad (En mi familia tenemos ya vaaarios matrimonios con diferencias de edad considerables), porque yo a Nino lo "vi", me enamoré, me abrumé, lo empecé a querer y el deseo es no separarse jamas. "Porque si te vas me muero de tristeza, porque yo sí me moriría de tristeza". Súbitamente me golpeó la razón y me dijo que la vida son dos días y que ninguno tiene un certificado con fecha de expiración guardado entre los documentos personales. Habiendo llegado a ese punto, no existía ningún otro pero. Así que me dejé ir en caída libre. 

Otra vez me extendí mucho xD, y se acabó mi hora libre... Luego te cuento el resto ;D

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