Estoy empezando a caer por el hoyo, no he seguido a ningún conejo, fui hasta ahí yo sola. Me senté a un lado y me dejé caer de cansancio. Caigo y caigo y caigo... Hay mucho ruido entorno a mí, las voces son alegres, los días son soleados pero yo siento sólo el frío del hoyo.
Estoy buscando tu mano, la siento en las tardes, me sujeta y tu voz me cuenta historias que me hacen reír. Tu risa me sostiene e ilumina esta profundidad, pero pasan las horas y te tienes que ir con la promesa de volver al día siguiente, y yo sigo cayendo... Sigo cayendo mientras espero que tu mano me vuelva a sostener.
Necesito que ya vuelvas y me lleves contigo


No hay comentarios:
Publicar un comentario